Supongo que es algo de instinto, incluso las personas con instintos suicidas no queremos morir. Al pensar en quitarme la vida me aterro... lloro. Que irónico... mucha gente que sufre de alguna enfermedad mortal y pide con todas sus fuerzas a Dios un día más de vida.... mientras yo rezo por no despertar nunca más, otra veces pido que algua fuerza misteriosa me intercambie sus dolencias, me siento egoísta al desperdiciar mi tiempo viviendo de esta manera, sindo que otras personas aprovecharían mi vida mejor.
Soy inconciente a veces.... lo sé, no sufro discapacidades, mis padres me quieren y me apoyan, he tenido oportunidades para estudiar, pero no me gusta vivir.... lo siento, es así.... si pudiera regalar mi vida lo haría, pero es imposible.
Aunque cada vez que pienso en mi muerte lloro, creo que me quedan ganas de querer vivir, quizás aun tengo un poco de cordura y un mínimo de esperanza que algún día encontraré razón a estas frases
Todos tenemos algo que hacer en este mundo
Dios nos puso aquí por algo
Por otra parte, encontrarle sentido a mi vida no es tan fuerte como el no ser capaz de hacerle daño a las únicas personas que realmente se preocupan por mí. No podría hacer pasar a mis padres una experiencia tan horrorosa como el suicidio de su hija. En este momento los "culpo" a ellos de no ser capaz de planear mi huída de este mundo, aunque estoy segura que si no extuvieran me excusaría en otra cosa.
Se que mi vida me pertenece y puedo acabar con ella cuando lo desee, quizás tengo ganas de vivir, y de sentirme como todas aquellas personas que no se pasan el día autocompadiéndose, que viven el día a día y luchan por ser amados, y por amar. Al empezar este blog, intente con varios otros nombres, y estaban ocupados... me doy cuenta que hay varias personas como yo, que sin sentido escribimos nustros terribles pensamientos, quizás esperando una salvación, no sentirnos sólos tal vez, un grito desesperado por encontrar el sendero y volver a ser de la masa de wns que viven felices y no se cuestionan demasiado.
En mi mente el suicidio es una idea dulce y tranquilizadora, un escape fácil y cobarde pero que tiene sentido cuando no existen ganas de nada.